sábado, julio 28, 2007

El viento en Tulúm


Durante esos cuatro días en la playa, donde el 50% del tiempo estábamos echados en las hamacas, otro 30% en el mar, (el otro 20% no me acuerdo), nos dedicamos al ocio absoluto, pero hasta en esos ratos de no hacer nada, se puede hacer algo.
Soy de esos que todo el tiempo esta haciendo cosas con las cosas, como el cable de los audífonos, cordones de la sudadera, vasos del café, y muchas estupideces más. Pero hay alguien que se llevó el premio en esos días de playa en Tulúm.
Tabaré construyó un anemómetro (que no medía la velocidad, pero estuvo cerca), en la foto podemos ver el inicio de la construcción, no tome foto del 'libelulín' terminado, como lo bautizó Olmo (muuuy creativo el muchacho), debido a que ya había guardado mi cámara y no me movería de la hamaca en varias horas.




El mac hizo un post sobre la publicidad y el comercial ese de absolut.
Encontré otro que esta rebueno y ad hoc para el post.

3 comentarios:

Mac dijo...

Orale, la gran diferencia entre los anuncios, es la calidad del producto, es decir, ambos son buenos, pero uno es mucho más productivo.
Muchas gracias por dejarnos ver ese anuncio, y por la publicidad también.

manijeh dijo...

jaja bastante productivo tu amigo!

Wu* dijo...

qué extraño que tmb. tengas un amigo tabaré...
aplausos a la ociosidad!