sábado, noviembre 11, 2006

Caída libre

Si estás en un elevador que cae (por alguna causa esta cayendo, no me preguntes porque), no sirve de nada brincar justo antes de que caiga. Lo que debes hacer es acostarte en el piso; de esta manera la fuerza del impacto se distribuye en todo el cuerpo, y, tal vez, sobrevivas.


De chico no me gustaban los elevadores.
Cuando fui a Canadá me volví fan, me subí a tantos elevadores y tan altos que quedé impresionado; aunque sigo prefiriendo las escaleras.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué fatalista eres, Piroclastou.
(Te cambiaste al "Blogger Beta"? Es de la ch... y lo peor, ya no me puedo regresar)

Saudadinho dijo...

ey! aprenderé de tus errores jaja estuve a 3 de cambiarme...
Prefiero no pensar en elevadores que se caen... aunque tengo una duda... si va cayendo, va a tal velocidad que empiezas a flotar no?
... bueno me imaginé un elevador muy muy alto

-ujspkhkj

Anónimo dijo...

Sí, pero en espiral.

Los elevadores son la neta, de cualquier forma. Y nada mejor que el love in an elevator, jeje.

Yo detendría el elevador con mis superpoderes.

Manolo dijo...

yea... gravedad 0, no me importaría embarrarme al caer y pasar a otra dimensión debido a la velocidad con tal de sentir que floto.

Manolo dijo...

creo que el elevador que imaginé no tenía fricción de ningún tipo, muy muy ideal.

Andrea Lopez Estrada dijo...

Chonks!! No me gustan los elevadores, especialmente esos que son muy viejos. No me subo al de la Central a menos que sea muy necesario. Pero si cae ahora sé qué hacer. Gracias.

Darío Zetune dijo...

Gracias por el dato. Y yo que pensaba seguir la estrategia de la Pantera Rosa...

justamente la que desaconsejas tomar.

Abrazos!

ka! dijo...

....dato muy útil, sobre todo en la capital mexicana de los rascacielos que es jariochilandia..

Jajaja...bueno tu changarro..alivianado.

Anónimo dijo...

Es un buen tip el que diste.

Yo tambien de chica, le tenia pavor a los elevadores, pero despues de usarlos por un largo tiempo te acostumbras y te terminan gustando.

Tomás Ortiz dijo...

Pues yo era de los que de pequeño saltaba y hacía locuras en los ascensores, lo que provocaba la más absoluta desesperación en los que iban conmigo: "Niño, estáte quieto!" era lo más suave que me decían. No sé, supongo que el riesgo de quedarte parado y tal me daba cierto morbo...
Saluditos apretados

Paiki dijo...

En la universidad que frecuento diario (o en la que estudio) esta el unico "paternoster" de la Gran Bretaña, bastante practico e imponente al principio, pero tan basico como una simple polea, ja.